El reciente anuncio de la firma del acuerdo de libre comercio entre Argentina y Chile significa un avance en las negociaciones bilaterales entre ambos países.
Se debe aclarar que Argentina es miembro pleno del MERCOSUR y este tipo de acuerdos con el vecino país ya se habían enmarcado en el ACE 35 (acuerdo de complementación económica Nº 35 firmado en 1996).
La novedad de este acuerdo es que se realiza de Estado a Estado y no “de bloque a Estado”.
Para nuestro país significará un avance en las negociaciones bilaterales con Chile, que en este aspecto ha tenido una política y dinámica de largo plazo mucho mejor que el resto de los países de la región, incluido nuestro país. El cual ha tenido políticas pendulares en materia de comercio exterior.
De acuerdo a las palabras del canciller chileno Roberto Ampuero, el acuerdo tiene dos objetivos principales.
El primero es complementar la liberación comercial en materia de productos, alcanzada bajo el acuerdo de complementación económica Nº 35 entre Chile y el Mercosur que data de los años 90, el cual necesitaba una renovación y restauración.
El segundo objetivo apunta a modernizar la relación comercial con Argentina mediante la incorporación de nuevas disciplinas acordes con lo que es la agenda comercial del siglo XXI.
Este acuerdo traerá, entre otros aspectos, mayor factibilidad y la agilización del intercambio de productos, la desburocratización de las aduanas en las fronteras y el aumento del flujo comercial.
Recordemos que el vecino país de Chile tiene acuerdos comerciales con los países del mundo que representan el 80% del comercio mundial, mientras que nuestro país solo el 10%.
Esto quiere decir que Chile tiene los mercados y Argentina puede aportar los bienes y servicios que se demanden en el mundo y que Chile no pueda ofrecer en cantidad o calidad. Esto implica una gran posibilidad de complementación entre ambas naciones para que las dos salgan ganando.
Obviamente que la política de retenciones que ha implementado Argentina, atentan contra la rentabilidad del sector exportador y esto debería ser revisado en el corto plazo por el gobierno Argentino haciendo un análisis pormenorizado de cada sector.
Nuestro país tiene grandes oportunidades en materia productiva en una vasta cantidad de sectores con posibilidades de exportación y la provincia de Mendoza tiene un lugar geográfico privilegiado en materia de logística.
Si sabemos aprovechar estas integraciones regionales, solo resta que el sector público se dé cuenta de nuestras potencialidades y se hagan las obras necesarias para aprovecharlas.