El Departamento General de Irrigación (DGI) subsidiará la energía eléctrica de 64 pozos de agua subterránea, que reforzarán hijuelas de toda la provincia de Mendoza para tener más agua para riego, informó el organismo.

En ese sentido, se usará el dinero que el DGI ahorra en sueldos, combustible y otros rubros en los que hay recorte de gastos, y servirá en parte para afrontar la crisis hídrica.

El superintendente General de Irrigación, Sergio Marinelli, recibió al jefe de gabinete de Servicios Públicos de Mendoza, Leonardo Yapur, quien firmó un convenio de asistencia a productores con empresas eléctricas de Mendoza.

Ellas son Edemsa, Edeste, Cecsagal, Cooperativa Sud Río Tunuyán, Cooperativa Alto Verde, y Cospac.

Esta rúbrica posibilitará aumentar la oferta de agua, reactivando pozos como refuerzo de dotación, y se trata de una medida de emergencia que permitirá que productores puedan terminar el ciclo agrícola 2020, al subsidiar el costo del consumo de energía eléctrica durante febrero.

El dinero para el subsidio proviene del Fondo Especial de Crisis Hídrica 2020 de Irrigación creado por una resolución del organismo, que se nutre con el ahorro en sueldos de funcionarios.

En el organismo hay menos funcionarios y a los que quedaron se les bajó dos veces el salario en los últimos cinco meses, a la vez que este año, esos sueldos están congelados.

También se logró el ahorro en combustible y una mayor eficiencia en el gasto general, junto a recortes en todas las áreas.

Este Fondo es de $ 35 millones y fue creado para financiar programas de asistencia a productores, tendientes a la optimización del uso del recurso hídrico.

El convenio fue acompañado por la Federación de Inspecciones de Cauce, representada por su presidente, Edgardo Roby, e inspectores de cada cuenca.

“La crisis hídrica que estamos sufriendo por la disminución de nieve en la montaña, consecuentemente significa una menor oferta de agua. Estamos frente a un año muy crítico, que requiere que vayamos viendo junto a los Inspectores de Cauce de qué manera distribuimos el agua a lo largo de la temporada agrícola, para cumplir con las necesidades que tienen los cultivos en general”, aseguró Marinelli.

Puntualizó que “este año se produjo un hecho muy particular, ya que tuvimos que hacer un reajuste en el pronóstico sobre final de año, producto de que la erogación de los ríos disminuyó, pese a que todos los años entre diciembre y enero aumenta el caudal”.

“Como una medida de emergencia y a los efectos de poder finalizar la cosecha en muchos lugares, salimos rápidamente a buscar perforaciones que tienen distintas inspecciones de Cauce y que pueden ser usadas en forma comunitaria. Hemos podido rescatar 64 en marcha y funcionando, en todos los ríos de la provincia”, sostuvo el superintendente.