El vicegobernador del Banco Popular de China (BPC), Chen Yulu, manifestó hoy su “confianza total en las tareas de control del brote de coronavirus, así como en mantener la inercia positiva del desarrollo económico estable y a largo plazo” pese a la actual crisis sanitaria del COVID-19.

En una entrevista con el diario económico Yicai, que reprodujo la agencia EFE, Chen advirtió que “la tarea principal es aumentar el apoyo financiero a Hubei, provincia en la que tuvo origen el brote, y a otras áreas fuertemente afectadas”, ya que la escasez de suministros es uno de los principales obstáculos para contener la expansión del virus.

El virus dejó hasta el momento más de 63.500 afectados y casi 1.400 muertes sólo en China, de los cuales el 3,8% representa a trabajadores sanitarios, según los datos difundidos por la Comisión Nacional de Salud china.

Chen aseguró que el BPC “apoyará totalmente la reanudación del trabajo y de la producción lo antes posible”, y destacó entre las medidas tomadas por la entidad las orientadas a facilitar el crédito a “las empresas productoras de material médico necesario para la prevención de los contagios y para el tratamiento de los infectados”.

Además, aseguró que el COVID-19 no afectará las políticas aperturistas promovidas por Beijing, y afirmó que “la epidemia no ha afectado a la velocidad de implementación de las medidas establecidas para la apertura financiera”.