El Presidente electo Alberto Fernández se reunió ayer con el jefe de Estado de México, Andrés Manuel López Obrador, quien, afirmó, “ha sido categórico en su apoyo” hacia Argentina, y anunció que se intensificarán las relaciones comerciales entre ambas naciones en un marco de “tranquilidad y garantía” para los inversones.

El apoyo mexicano, resaltó Fernández, se da “no solamente incentivando lazos comerciales sino reclamando internacionalmente en favor de la ayuda para Argentina”.

Durante una rueda de prensa en la que remarcó en varias oportunidades “la alegría” que significó para él este encuentro, el futuro presidente argentino especificó “la necesidad de poner en valor el vínculo comercial en materia automotriz en materia de autopartes”, aunque consideró que hay que reforzar esas relaciones “fundamentalmente en materia de carnes y de algunas producciones locales”.

En ese contexto, el mandatario electo marcó la oportunidad que tendría Argentina por ejemplo con “la producción de porotos negros, de la que México es demandante”.

Las precisiones sobre la charla que mantuvieron a solas durante más de una hora Fernández y López Obrador llegaron tras el almuerzo que ambos compartieron en el Palacio Nacional, sede del gobierno mexicano, del que también participaron el diputado nacional Felipe Solá y los economistas Matias Kulfas y Cecilia Todesca.

Previamente, Kulfas, Todesca y Solá -que se posiciona como futuro ministro de Relaciones Exteriores- tuvieron una reunión con miembros de la Cancillería mexicana y del Ministerio de Industria para hablar sobre los temas que ampliaron a solas Fernández y López Obrador.

El futuro del Grupo de Puebla, que reúne a dirigentes progresistas de la región y que tendrá su próximo encuentro este viernes en Buenos Aires, es otro de los temas que Fernández indicó que se tocaron. Empero, aclaró que no se abordó la situación de Venezuela.

Fernández admitió que en la actualidad la Argentina tiene con México una relación comercial “que se fue perdiendo con el correr del tiempo y que hoy es bastante débil”, ya que, según datos estadísticos, solo el 1% de las exportaciones argentinas van hacia el país norteamericano.

Pero el Presidente electo se mostró optimista y aseguró que “hablamos sobre esto y estamos seguros y confiados en que podemos hacer algo mejor que eso”.

Cuando, en el marco de la bilateralidad argentina-mexicana, se lo consultó sobre la posibilidad de que se levanten las restricciones cambiarias que instaló la administración del presidente Mauricio Macri tras la elección del 27 de octubre Fernández aseguró que “el 10 de diciembre no se hace magia”.

Y aclaró que “el 10 de diciembre no cambia la realidad económica argentina, sino un gobierno”.

Sobre los rubros en los que Argentina podría ser atractiva para los capitales mexicanos, advirtió que “hace cuatro años que las inversiones prácticamente en Argentina están anuladas”, por lo que “hay una gran oportunidad para quien quiera invertir en la Argentina”.

En ese contexto detalló que los equipos trabajan porque “queremos darle tranquilidad y garantía al que invierte de que puede invertir con confianza y en un escenario cierto, que no anda variando”.

Al ser consultado sobre le FMI y la relación de Argentina con Estados Unidos, Fernández dijo que aspira “a tener un vinculo muy bueno” con la potencia norteamericana, lo que implicaría que “los dos” países se respeten, al tiempo que reconoció que “tuvo una buena charla con el presidente (Donald) Trump”, de quien valoró la disposición para “ayudarnos en esta etapa”.

El presidente mexicano había hecho declaraciones antes de reunirse con Fernández, en sus clásicas ruedas de prensa matinales, y allí había adelantado que estaba dispuesto a ayudar a que la Argentina supere la crisis.

“Vamos a mejorar nuestras relaciones económicas y comerciales. Hay muchas cosas que podemos hacer, y que nos ayudemos mutuamente”, dijo López Obrador durante la rueda de prensa.

Una vez finalizado el almuerzo, Fernández brindó su propia rueda de prensa para dar cuenta sobre lo conversado en el cónclave, que careció de protocolo debido a que aún no asumió el cargo.

Por la noche, Fernández tenía programada una cena con diez importantes empresarios mexicanos, entre los que figura el magnate Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del mundo, que tiene importantes inversiones en la Argentina.

Según informaron a Télam voceros de la comitiva argentina en México, antes de la cena Fernández se iba a reunir a solas con Slim, dueño de la multinacional de telefonía América Móviles, entre otras empresas.

Mañana, Fernández se reunirá con autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y ofrecerá una conferencia magistral sobre los desafíos de América Latina.

La comitiva que viajó junto al Presidente electo además de Solá, Kulfas y Todesca, la integran su pareja, Fabiola Yáñez; su vocero, Juan Pablo Biondi y el ex funcionario y operador político Miguel Ángel Cuberos.